Democracia terrorista occidental en Afganistán

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Democracia terrorista occidental en Afganistán

OMAR LEWAL

Durante mi vida crecí en un país devastado por la guerra de los terroristas, Afganistán, cuya superpotencia occidental siempre reclamaba los derechos de las mujeres, los derechos de la humanidad, la libertad y la construcción de un país democrático, luchando y gastando millones de dólares para derrocar y eliminar los regímenes de Afganistán. Decían que era un régimen dictatorial que debería cambiarse por uno democrático, pero el régimen eliminado mencionado era mejor que el régimen democrático occidental. Escribo muchas preguntas en los próximos capítulos de esta historia sobre cómo es la democracia y las crueldades que sucedían a diario en Afganistán. Todos los días, los afganos inocentes eran víctimas de la democracia que reclamaba grupos de implementación respaldados por el país de la superpotencia occidental. Nosotros, los afganos, vivíamos con un dolor de cabeza enfermizo de tragedias que sucedían cada día en nuestra vida y nos preguntábamos: ¿fue esta democracia la tragedia que sucedió? Para nosotros, la gente era una rebelión. Debido a la sucia tragedia diaria en su vida, los grupos de implementación de la democracia los sufrían. ¿Iba esta democracia a prohibir disfrutar de la libertad de vida? (Estaba prohibido escuchar música y vender cigarrillos. En el tiempo de oración, todos tienen que cerrar los locales de ventas, los jóvenes tienen que taparse la cabeza). Esta democracia obligó a los varones a dejarse la barba ya en su adolescencia, y a las mujeres afganas a usar burka. Esta democracia vendió mujeres a extranjeros en secreto como un negocio de prostitución. También prohibió públicamente fumar cigarrillos, pero en secreto vendía opio. En esa vida democrática no había esperanza para la paz y la libertad futuras y la vida estaba llena de miedo. “Puede que los terroristas exploten las vulnerabilidades y los agravios para generar extremismo a nivel local, pero pueden conectar con otros rápidamente a nivel internacional”.
Los afganos nunca conocimos un sistema verdaderamente democrático que funcione solo cuando todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades para el desarrollo individual y el crecimiento económico, y una vida pacífica sin amenazas. Todo ocurrió ante los ojos del mundo, aunque pocos lo advirtieron.
¿Quién apoyó a los terroristas que mataron a millones de personas inocentes en el mundo? ¿La religión de Dios? ¿La religión budista? ¿La ideología comunista?
Tenemos en el mundo de Dios (Allá) una religión bíblica, y una religión Coránica (Curan). Los seguidores de estas dos religiones dieron como resultado el proyecto terrorista y quitaron la vida a personas inocentes, no solo en Afganistán, sino en todo el mundo.
Las personas encargadas del formulario de políticas de religión bíblica juran sobre la Biblia en una ceremonia de inauguración presidencial que serán honestos en su formulación de políticas. Se aprovechan de su religión por sus pensamientos peligrosos, por crear proyectos terroristas en secreto, como mencioné, en la implementación de proyectos terroristas en Pakistán durante muchas décadas. En primer lugar, y, antes que nada, somos víctimas del proyecto terrorista.
La religión islámica, en particular, considera que cuando uno mata a una persona sin una causa justa, es como si hubiera asesinado a todas las personas del mundo. Los afganos necesitamos rápida y urgentemente una paz sin condiciones. Le pedimos al mundo que deje de gastar billones de dólares en la guerra de Afganistán, por favor. Construyan escuelas para nuestros niños. Hagan de Afganistán una zona segura para todas las personas. Esto será posible si Estados Unidos, Reino Unido, China y Rusia dejan de ayudar al ejército de Pakistán, a cambio de billones de dólares, y sancionan a su ejército y a la agencia secreta de ISI. Deben apoyar y construir un nuevo gobierno democrático en Pakistán sin interferir en su ejército.
Los afganos solicitamos que esto se haga rápidamente. Se lo pedimos a las personas que creen en las religiones bíblica, coránica y budista: que se acerquen a sus gobernantes y a quienes tienen intenciones políticas, para detener esta matanza genética del pueblo afgano y liderar el pueblo de Pakistán para eliminar la dictadura del ejército.

 

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ISBN: 978-987-88-3628-1
Tamaño: 140 X 200
Páginas: 448
Categoría: ENSAYO
Lanzamiento: MARZO 2022


Democracia terrorista occidental en Afganistán

OMAR LEWAL

El libro se titula Democracia terrorista occidental en Afganistán. Quería titularlo El Blanco Osama y el Negro Obama, porque los antepasados de los dos son africanos y ambos son originalmente de África, y se escriben con la primera letra de sus nombres en árabe (أوباما أسامة).
Es un libro que cuenta historias de una crueldad extrema, de la explotación de los términos islámicos sagrados del diccionario islámico, y la injusticia en nombre de la justicia, la libertad y la democracia. Muyahidines significa santos luchadores de justicia islámica. Talibanes significa santos alumnos de religión islámica. Y la resurrección del Califato Islámico “Califa” significa ‘el sucesor’. El Califato es el gobierno de la nación de fieles que, en los primeros tiempos del islam, cuando lideraba el Profeta, reconocieron que eran parte de la ummat, y la resurrección del Emirato Islámico. La primera parte del libro se sumerge en la guerra en Afganistán a lo largo de mi edad. La segunda parte del libro se refiere a “El caso de la línea Durand”. Pero también intenta explicar en la primera parte de un modo sencillo, por qué sucedió. Dicho esto, encuentro difícil y doloroso escribir toda esta historia llena de maldad, asociar mi amor propio a tanto dolor ajeno, contener con cada palabra las lágrimas. Por lo tanto, antes que nada prefiero agradecer a los que me ayudaron a llevar adelante esta misión de palabras en español. Por un lado, hemos mostrando los campos de entrenamiento de terroristas mundiales, con reflexiones muy expertas bajo el nombre de democracia, derechos humanos, libertades de las mujeres afganas. Y, por otro, hemos querido mostrar la fotografía del terrorismo en el mundo y que ha afectado a los afganos y europeos en el mundo en los últimos 50 años o antes.
El Afganistán de Asia central fue la cuna de las civilizaciones más antiguas del mundo. Y fueron los británicos quienes defendieron su predominio y modernidad para saquear su propiedad y destruir su coraje y estilo, y bloquearon el curso de su evolución natural y desarrollo generacional. Durante la ocupación el colono robó grandes piezas de diamantes Kuh-e-Nur kheraj-e-nur. Pakistán destruyó miles de antiguos budas históricos de Afganistán. Los colonos británicos establecieron el Deoband. “El término deobandi se deriva de la ciudad de Deoband, en la India, en donde se estableció un instituto en 1867, cuyas ideas han sido muy influyentes, por medio de los colonialistas británicos en Afganistán”, y la ideología de Ikhwan fue fundada por Hassan al-Banna, en marzo de 1928 en Ismailia Egipto. La idea del yihadismo del Ikhwanismo comenzó a hacerse efectiva poco después de la fundación de Pakistán en 1954. Fue en esa época cuando inventaron el burka y el hijab para las mujeres. En India y Pakistán se dice Burqa, en Irán y Afganistán se dice chadri, que en idioma persa se escribe (چادري).
Muchas afganas no quieren usar burka, porque no es de una cultura originariamente afgana. No se trata de vestimenta propia del islam, sino que fue importada de Inglaterra. Desde la creación de la ideología yihadistas ikhwanismo, sus sutiles grupos extremistas y sus prejuicios individuales del yihadistismo y la madarassa deoband de Pakistán y los muyahidines de Baccha-e-Saqqao Habibullah Kalakani en 1928 respaldaban el colonialismo británico en Afganistán y obligaron a las mujeres afganas a vestir burka, y a los varones jóvenes a dejarse la barba larga. Y después vino la fatwa pakistaní sobre la burka. Si las mujeres afganas no vestían burka se las considerarían infieles u obscenas. Eso se hacía para erradicar la cultura nativa original del país.
Muchas afganas luchan para que no sea obligatorio el uso del burka, porque no es de una cultura originariamente islámica afgana. No se trata de vestimenta propia del islam, sino que fue importada de Inglaterra. En general todos los yihadistas, incluso los muyahidines de Baccha-e-Saqqao y muyahidines likhwanismo, sus sutiles grupos extremistas, y los muyahidines Deobandismo (Talibanes) explotan las fatwas de la Sharia islámica en nombre del islam para gobernar, conquistar y amenazar a los pueblos de países islámicos. Hay gente retenida y secuestrada por personas de prejuicios individuales.
Ahora en este momento, no tengo poder para eliminar los proyectos terroristas en Pakistán. Ningún político de Pakistán tiene derecho de tener este libro en sus manos o leerlo en línea, excepto los afganos y baluchis que viven bajo la ocupación del régimen de Pakistán. Esta decisión la tomé como una manifestación a favor de la justicia de las víctimas de ataques terroristas en el mundo. Si un pakistaní comete una violación de los derechos hacia este libro, pagará una multa desde un millón de dólares a veinticinco millones de dólares. Si el mundo y la ONU quieren parar los proyectos terroristas deben decir: basta a la muerte de humanos inocentes, basta a conquistar países y robar su riqueza, basta de usar como slogan a la democracia, basta a la mentira de reclamar los derechos de las mujeres… y esta cantidad se transferirá a una cuenta de niños afganos para construir una escuela para ellos. La multa es menos de la recompensa que pedían por Osama bin Laden de USD 50 000 000.
Por qué se titula este libro Democracia terrorista occidental en Afganistán